Este es el mapa de herramientas de TeLaCuelan. Tres ya funcionan. Las demás son el diseño de producto para la siguiente etapa de la plataforma.
La puerta de entrada, la salida de emergencia y la que te quita trabajo cada día.
Analiza señales de riesgo en mensajes, webs, enlaces, QR y otros indicios de fraude. Un semáforo, una explicación y un consejo prudente.
Abrir detector →Cuando ya ha pasado. Ocho situaciones, los pasos de la próxima hora, qué guardar como prueba, a quién llamar y cómo reclamar. Y el aviso del segundo timo, el de quien llama ofreciendo recuperarte el dinero.
Abrir la ruta de emergencia →Esos cuadros con dieciséis proveedores y cuatro interruptores escondidos. El desmarcador los apaga por ti, respeta los que la web marca como imprescindibles y deja el último clic en tus manos: nunca pulsa «Aceptar todo».
Ver cómo funciona →¿La app en el móvil de alguien que no se maneja? Enséñale esta página: detecta su teléfono y le enseña un solo camino, no seis.
No están activas todavía. Las mostramos porque forman la hoja de ruta y explican hacia dónde va la plataforma.
Revisión previa de un enlace, sin necesidad de abrir el destino.
Checklist guiada para tiendas, facturas, IBAN, métodos de pago y señales de presión.
Privacidad, cookies y condiciones, resumidas en lo que afecta de verdad al ciudadano.
Detectará patrones oscuros, urgencia artificial, botones engañosos y arquitectura de persuasión.
Una guía para entender una decisión automatizada y qué preguntas conviene hacer.
Asistente para comprender acceso, supresión, oposición, rectificación e intervención humana cuando corresponda.
Alertas explicadas en lenguaje normal, centradas en qué patrón debes reconocer.
Una pantalla, una foto o un mensaje y una pregunta sencilla: “¿es seguro?”.
Enviar algo dudoso a una persona de confianza sin reenviar el riesgo a ciegas.
Ayuda para analizar señales de contenido sintético sin prometer certezas que la tecnología no puede garantizar.
Un dilema visto desde hechos, profesiones, afectados, derechos, valores y el mejor argumento contrario.
Una buena herramienta no debería hacerte depender de ella. Debería conseguir que la próxima vez necesites menos ayuda.